No os vais a creer lo que me ha pasado...
Me dirijo a hacer la colada. Ya en el hall se abre el ascensor:
-Bonjú (desconocido)
-Hello (myself)
Salgo como si nada y el hombre me interrumpe:
-Escuse muá, vu parlé fransé?
-No
-Anglé?
-Yes ... (de nuevo me interrumpe)
-Español?
-Yes
Y me suelta algo así como soy moro vivo en el cuarto ... mi mujer ... (nosequé) ... abogado ... (bla bla) ... ciento y pico euros .... veinte euros (esta creo que es la cantidad que tenía) ...
A estas alturas ya me imagino lo que quiere...
-[...] señor, ¿puede ayudarme?
Vamos a ver:
¿Donde está el guindal?
Sí, éste ha visto uno a mi lado y ha pensado que que acabo de caer de él.
Vamos...
¡Pero que me estás contando!
Lo primero que me dices es que eres moro,
y a continuación, ¿me pides dinero?
Colega,
flipas.
Para los que piensen que estos son perjuicios,
yo creo que, simplemente, es inferencia causal.
En fin, que pronto iba a pagar mi falta de sutileza...
Efectivamente.
Entro en la lavandería (esta palabra me recuerda al turu: turu lo siento) y pongo mi colada. Mientras leo el manual de un programa del Hombre Coche. Me doy cuenta de que no tengo pelas y voy al cajero, del cual obtengo un billete de 20.
De nuevo en la lavandería, mi ropa esta ya lavada y la meto en la secadora. Pero la .... maquinita de los 00 no me acepta mi bonito billete de 20. Menos mal que estoy al lado de una cervecería ...
Son las diez menos algo. Salgo de la lavandería dejando allí mi ropa, aún húmeda, metida en la secadora, la cesta y jabón de la colada y el manual del Hombre Coche junto a un lapicero de Ikea. En el local me encuentro a Constance (la hermana de Charlotte) le digo que espere un 'pelín', que voy a meter la ropa en la secadora y ya mismito vuelvo.
Retorno a la lavandería y ... ¡la maldita puerta no se abre! Son las diez y dos de la noche. Desde la ventana puedo ver mis cosas y nadie dentro del sitio.
Me dirijo a hacer la colada. Ya en el hall se abre el ascensor:
-Bonjú (desconocido)
-Hello (myself)
Salgo como si nada y el hombre me interrumpe:
-Escuse muá, vu parlé fransé?
-No
-Anglé?
-Yes ... (de nuevo me interrumpe)
-Español?
-Yes
Y me suelta algo así como soy moro vivo en el cuarto ... mi mujer ... (nosequé) ... abogado ... (bla bla) ... ciento y pico euros .... veinte euros (esta creo que es la cantidad que tenía) ...
A estas alturas ya me imagino lo que quiere...
-[...] señor, ¿puede ayudarme?
Vamos a ver:
¿Donde está el guindal?
Sí, éste ha visto uno a mi lado y ha pensado que que acabo de caer de él.
Vamos...
¡Pero que me estás contando!
Lo primero que me dices es que eres moro,
y a continuación, ¿me pides dinero?
Colega,
flipas.
Para los que piensen que estos son perjuicios,
yo creo que, simplemente, es inferencia causal.
En fin, que pronto iba a pagar mi falta de sutileza...
Efectivamente.
Entro en la lavandería (esta palabra me recuerda al turu: turu lo siento) y pongo mi colada. Mientras leo el manual de un programa del Hombre Coche. Me doy cuenta de que no tengo pelas y voy al cajero, del cual obtengo un billete de 20.
De nuevo en la lavandería, mi ropa esta ya lavada y la meto en la secadora. Pero la .... maquinita de los 00 no me acepta mi bonito billete de 20. Menos mal que estoy al lado de una cervecería ...
Son las diez menos algo. Salgo de la lavandería dejando allí mi ropa, aún húmeda, metida en la secadora, la cesta y jabón de la colada y el manual del Hombre Coche junto a un lapicero de Ikea. En el local me encuentro a Constance (la hermana de Charlotte) le digo que espere un 'pelín', que voy a meter la ropa en la secadora y ya mismito vuelvo.
Retorno a la lavandería y ... ¡la maldita puerta no se abre! Son las diez y dos de la noche. Desde la ventana puedo ver mis cosas y nadie dentro del sitio.
Súbitamente comprendí el cartelito en la puerta que semanas antes me había llamado la atención (escrito en franchute) diciendo algo de que si la puerta permanecerá cerrada despues de las diez y si debías terminar tu colada antes y yo qué se ... Recuerdo que en aquella ocasión (también rondaban estas horas de la noche) pensé:
'[...] ¿pues no se cómo me voy a quedar encerrado aquí?, vamos, es que si viene ahora un tio e intenta cerrarme lo reviento...'
Que gilipollas... Valiente mamón: ¡El problema era volver a entrar!
En fin. Decidí tomarme una birra con la amiga Constance y su colega franchute que me enseño que para parecer francés, cuando alguien me cuente algo, tengo que decir:
'she pát tse'
asintiendo con la cabeza.
Hoy a las siete de la mañana entré en la lavandería para terminar mi colada. Pero como tenía que partir a las siete y cuarto para la casa del hombre coche, pues estoy haciendo uso de la segunda ronda ... Ya sabeis a que me refiero,
en fin ...
'[...] ¿pues no se cómo me voy a quedar encerrado aquí?, vamos, es que si viene ahora un tio e intenta cerrarme lo reviento...'
Que gilipollas... Valiente mamón: ¡El problema era volver a entrar!
En fin. Decidí tomarme una birra con la amiga Constance y su colega franchute que me enseño que para parecer francés, cuando alguien me cuente algo, tengo que decir:
'she pát tse'
asintiendo con la cabeza.
Hoy a las siete de la mañana entré en la lavandería para terminar mi colada. Pero como tenía que partir a las siete y cuarto para la casa del hombre coche, pues estoy haciendo uso de la segunda ronda ... Ya sabeis a que me refiero,
en fin ...

5 comentarios:
Jajajajajaja... por favor, escribe todos los días!!
(PD: ya está bien de robar lápices de IKEA... ay,ay,ay que te voy a dar en el culete)
Lo de la segunda ronda tiene que ver con calzoncillos usados?
eres un puto Erasmus!! buena historia! Me he partido el ojal :) Imagino el olor de tu ropa húmeda tras 9 horas. Muy grande, Vic!! Aprende francés!!!!!!! Jurjo
si ani, of course, estas en lo cierto.
al, en cuanto h/c me deje tiempo libre me apunto a frances -> voy a redefinir la fonetica gabacha.
Oye, vas a ponerle mas cosas al blog o ya se acabo??? :)
Un abrazo grande!!
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